He tenido la suerte de estar expuesto a esta condición debilitante desde el comienzo de mi práctica hace 20 años, cuando enviaron a un periodista local a mi camino. La pobre mujer intentó de todo, desde inyecciones hasta fisioterapia, quiropráctica y terapia de masajes, y nada le ayudó durante 2 años. No hace falta decir que afectó su trabajo escribiendo y sentada todo el día, su estilo de vida y sus niveles de actividad disminuyeron y también su bienestar mental y emocional.
Más información

